miércoles, 8 de noviembre de 2017

El robellón, rey de los hongos

(Apuntes extraídos de un texto de Alejandro Toquero en el suplemento gastronómico del Heraldo de Aragón del 26 de octubre del 2013)

Gastronómicamente no es el más apreciado, pero su tirón sigue siendo muy fuerte.

[...] dándole una vuelta de tuerca más a la denominación, en San Martín lo conocen como rebollón. Y más al sur, en la Sierra de Albarracín, como níscalo. [...]

[Es] el más fácilmente reconocible, el más abundante cuando la temporada viene buena y, por lo tanto, el que seguramente más se consume. Lo que no quiere decir que estemos ante una de las mejores setas.

[...]

[...] tiene su apariencia inconfundible: el color anaranjado/rojo del sombrero; las laminillas entre naranjas y marrones bien apretadas y el pie cilíndrico, relativamente corto, macizo y robusto. "En regiones periféricas como Cataluña, País Vasco y la Comunidad Valenciana ha sido y sigue siendo un hongo muy apreciado, de ahí su valor comercial, y que mucha gente, a la hora de salir al monte, no busque otro", explica José Antonio Supervía.

Pero robellón no solo hay uno. La familia de los 'lactarius' es amplia. Tal vez el más popular es el 'deliciosus', que al cortarlo segrega un color anaranjado. Menos abundante es el níscalo vinoso o 'lactarius sanguifluus', uno de los más apreciados, y Supervía también se refiere al 'salmoneus', que aparece a mayor altura, en las zonas de abetos. Son precisamente los que se localizan en bosques altos los más apreciados por Carlos Ceperuelo: "Crecen más lentos, tardan en madurar, pero su carne sale muy prieta y sabrosa".

Él se refiere hasta a 25 tipos diferentes, fácilmente identificables, pero como en casi todas las familias, hay una oveja negra. En este caso, el 'lactarius torminosus' o falso níscalo, de apariencia parecida al más abundante, el 'deliciosus'. Al cortarlos hay un pequeño truco para distinguirlos. Si el líquido que segrega es naranja es comestible, pero si es de color crema, como su superficie, es tóxico. Su hábitat también es una pauta que permite diferenciarlos. Los comestibles se localizan, fundamentalmente, en entornos de bosques de coníferas (pinos y abetos), mientras que el 'torminosus' aparece entre abedules. 

Usos culinarios

A la hora de trabajar con el robellón en la cocina, no solo hay distintas especies sino también diferentes calibres (botón, medallón, primera, segunda y trozos). [...]

[...] con un golpe de plancha y presentados con una picada de ajo y perejil están estupendos, o salteados con ajo y un poco de pimentón de la Vera, que potencia sus cualidades. Su presencia también resulta muy habitual en los guisos de carne y de caza, y tal vez menos en arroces, donde hay otros hongos cuya textura y sabor encajan mejor.

A la hora de trabajarlos en la cocina, previamente hay que limpiarlos bien: pasar un trapo húmedo y con la ayuda de un cepillo eliminar los restos de hierbas o arena. Tras cortarlos se remueven con cuidado para eliminar cualquier impureza y se revisan bien para eliminar posibles parásitos, que en una temporada tan rara como esta no es difícil que aparezcan. Una vez limpios, ya estarán listos para utilizar en la cocina. En cualquier caso, si los queremos conservar naturales durante un par de días, se pueden guardar en el frigorífico en la zona de las verduras. Y para tenerlos más tiempo, previamente conviene hacerlos en la sartén, envasar al vacío y a partir de ese momento ya se pueden congelar.

Todavía no estamos a mitad del otoño y la temporada puede dar muchas vueltas para que el hongo rey, el número uno en las preferencias de los consumidores, tenga una mayor presencia. Como ha quedado reseñado, micólogos y gastrónomos valoran más otras setas, pero el peso de la tradición es muy fuerte en el caso del robellón, cuyo tirón no decae.



CONSEJOS BÁSICOS QUE NO HAY QUE OLVIDAR
No por repetidos hay que dejar de hablar de unos cuantos consejos básicos a la hora de salir a por setas. Lo primero y fundamental, no consumir aquellas de las que no se esté completamente seguro. Nunca arrancarlas, sino cortarlas con una navaja procurando no dañar el micelio subterráneo, y coger las que se vayan a consumir y estén en buen estado. Por último, no recurrir a bolsas de plástico, ya que los hongos pueden fermentar y volverse indigestos. En este sentido, lo mejor es utilizar cestas de mimbre que facilitan la caída de esporas y que vuelvan a salir nuevos ejemplares.

LAS MEJORES CONDICIONES Y UN PRECIO AL ALZA
Como ya ha quedado reseñado, la presencia de robellones puede llegar a ser muy abundante, pero hay que decir que son bastante exigentes con la climatología, que es la que en buena medida determina su desarrollo, calibre, cantidad, calidad y precio. La lluvia puntual y abundante y temperaturas por debajo de los 9 grados, sin llegar a valores negativos, son factores determinantes para una buena temporada de robellones.

martes, 7 de noviembre de 2017

Coma frutos secos, alarga la vida

(Un texto de Joana Socías en el suplemento Crónica de El Mundo del 29 de diciembre de 2013)

Es la rotunda conclusión de un estudio que ha seguido a quienes llevan 30 años comiendo muchos frutos secos: su tasa de mortalidad cae hasta un 20%. 

¿Sabía usted que comer almendras puede ayudarle a mantener su peso a raya; que las nueces de Brasil pueden hacerle más fértil; que los cacahuetes le alejan del cáncer y que los anacardos benefician a su futuro hijo durante los meses de gestación? La Universidad de Harvard acaba de dejar claro que comer frutos secos -con moderación, eso sí- ayuda a mantener nuestro cuerpo más sano y además más bello. No sólo mejoran la salud de la sangre, del corazón, de huesos y dientes, sino que además hacen que nuestra piel brille más y luzca más tersa.

El estudio, el más ambicioso que se ha hecho nunca -a lo largo de 30 años; con 119.000 hombres y mujeres analizados-, constata que la tasa de mortalidad de quienes comen con frecuencia frutos secos es hasta un 20% inferior que la de las personas que nunca los prueban. Además, un informe ha desmentido esta semana una leyenda sobre este grupo de alimentos: comer frutos secos durante el embarazo no sólo no provoca alergias al bebé, sino que le protege de desarrollarlas.

El otoño, la estación que despoja a los árboles de sus hojas, nos trae también estas semillas que ahora resulta que nos alargan la vida. Si ya lo dice el refrán: «Lo que bien me parece, me sabe a nueces».

NUECES. 28 gr. (14 mitades), 185 calorías. InmejorabIes por sus antioxidantes. Buenos por su: fibra, calcio, hierro, cinc, vitamina B6, folato, ácidos grasos omega 3.

Las nueces están repletas de ácidos grasos omega 3, que pueden protegernos de cardiopatías e infartos. Contienen más antioxidantes que otros frutos secos, convirtiéndose en una buena defensa contra el cáncer. Pueden reducir los niveles de colesterol malo ya que el 75% de sus grasas son mono saturadas, las más saludables. Sin embargo, una vez cocinadas pierden la mayoría de sus beneficios. y, claro, tenga en cuenta que un batido de chocolate con nueces le hará más mal que bien.

ALMENDRAS. 28 gr. (20 a 25 unidades), 163 calorías. Inmejorables por su: fibra, calcio, riboflavina (B2) -la vitamina B es buena para la piel- y vitamina E. Buenas por su: proteínas, hierro, magnesio, potasio, cinc, vitamina niacina y cobre.

Repletas de calcio, son beneficiosas para tener dientes y huesos fuertes y sanos. Son la mejor fuente de proteínas de todos los frutos secos, las que tienen más fibra y más elevada presencia de vitamina E, un nutriente bueno para la piel, ojos y sistema inmunológico. Se recomiendan para mantener el peso a raya: está demostrado que quienes comen almendras con regularidad pierden más peso que quienes las evitan.

NUECES DE BRASIL. 28 gr. (6 a 8 unidades), 186 calorías. lnmejorables por su: selenio y magnesio. Buenas por su: proteína, fibra, calcio, potasio, cinc, vitamina E.

Con gran valor calórico, son una buena fuente de energía inmediata para atletas. La mayoría ya no proceden de Brasil, sino de Bolivia. Una sola unidad contiene toda la cantidad recomendable de selenio, un mineral que también ayuda a potenciar la fertilidad masculina y a prevenir el cáncer de próstata, mama y huesos; y ayudan también a equilibrar el tiroides. Pero cuidado, no abuse. Una cantidad exagerada podría provocar pérdida de cabello y uñas. Tres o cuatro al día serían suficientes.

ANACARDOS. 28 gr. (16 a 18 unidades), 163 calorías. Inmejorables por su: hierro y cinc. Buenas por sus: proteínas, magnesio, potasio, vitamina B6, folato (especialmente Importante para mujeres en edad reproductiva), vitamina E, omega 3.

Especialmente ricos en hierro (ayuda a la sangre a transportar oxigeno a todo el cuerpo) y cinc (beneficia al sistema inmunológico). Cuentan con un nivel calórico menor que la mayoría de frutos secos, y su grasa es ácido oleico, la sustancia buena del aceite de oliva recomendable para tener un corazón sano. Un puñado de anacardos contiene cerca del 25% de la cantidad diaria recomendada de magnesio, un mineral bueno para los huesos que además ayuda a convertir la comida que ingerimos en energía. También colabora en la formación del colágeno de la piel.

AVELLANAS. 28 gr. (20 unidades) 178 calorías. lnmejorables por su: sabor y sus beneficios en toda la salud. Buenas por su: proteína, fibra, calcio, hierro, magnesio, potasio, cinc, tiamina, vitamina B6, folato y vitamina E.

De los frutos secos más saludables, las avellanas tienen una elevada presencia de grasas no saturadas, que ayudan a proteger el corazón y mejoran la salud de la sangre. También son ricas en vitamina E, que potencia la salud de la piel, y en ácido oleico, el ácido graso que ayuda a reducir la presión sanguínea e incluso pueden prevenir la demencia. Una ingesta de 28 gramos contiene cerca de una décima parte de la cantidad recomendada de fibra, una buena dosis de proteínas y el 17% de la cantidad diaria recomendada de folato, convirtiéndose en una opción única para las futuras mamás.

NUECES DE MACADAMIA. 28 gr. (10 a 12 unidades), 204 calorías. lnmejorables por su: tiamina (vitamina B10). Buenas por su: fibra, hierro, niacina, omega 3, calcio y potasio.

Las nueces de Macadamia son uno de los frutos secos más grasos, pero la mayor parte de esas calorías están en forma de grasas mono saturadas, que pueden ayudar a reducir los niveles del colesterol malo y reducir el riesgo de cardiopatías e infartos, siempre que se coman con moderación. Originalmente de Australia, ahora se producen en todo el mundo y son una fuerte magnífica de ácidos grasos omega 3, los que protegen el corazón. Pero tenga en cuenta que son muy pesadas. Algunos sistemas digestivos podrían sufrir con más de nueve o diez a la vez.

CACAHUETES. 28 gr. (28 unidades) 166 calorías. lnmejorables por su: proteína, niacina, folato. Buenas por su: fibra, hierro, potasio, cinc, riboflavina (vitamina B2), vitamina E, niacina (vitamina B3).

Entre los frutos secos más populares, a pesar de que en realidad se trate de una legumbre. Los cacahuetes son muy buenos para el organismo, salvo para los alérgicos. Gozan de un gran nivel de antioxidantes anticancerígenos; contienen un elevado nivel de grasas mono saturadas buenas y son una excelente fuente de proteína. Sin embargo, muchos de sus beneficios cardiopáticos desaparecen si se comen salados.

NUEZ PECAN. 28 gr. (20 mitades), 201 calorías. lnmejorables por sus esteroides (ayudan a reducir el colesterol). Buenas por su: fibra, cinc, vitamina E.

Las nueces Pecan son especialmente saludables para el corazón. Con elevada presencia de esteroides, pueden reducir el colesterol malo en hasta un 33%. Son una buena fuente de vitamina E, ácido oleico -que también se encuentra en los aguacates- y son ricas en vitamina B3, un nutriente que nos ayudará a convertir la comida en energía.

PISTACHOS. 28 gr. (50 unidades) 160 calorías. lnmejorables por su: potasio y vitamina B6. Buenos por su: proteína, fibra, calcio, hierro, tiamina (vitamina B1) y vitamina E.

Son los frutos secos con menor presencia de grasas (sólo cuatro calorías por unidad). Contienen tres veces más vitamina B6 (el nutriente que ayuda a convertir la comida en energía y a formar hemoglobina) que cualquier otro fruto seco. Una porción tiene tres gramos de fibra, más que muchas frutas. Su elevado contenido en vitamina B6 ayuda a las mujeres a mantener sus hormonas equilibradas y beneficia a los hombres que padecen disfunción eréctil. Son ricos en antioxidantes gama-tocoferol, que contribuyen a protegernos del cáncer y cardiopatias.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Cafetera italiana: ‘in casa un expresso come al bar’

(Un texto de Miguel Barral en el suplemento Tercer Milenio del Heraldo de Aragón del 22 de marzo de 2016)   

La cafetera italiana, máquina moka o moka express fue ideada en 1930 por Alfonso Bialetti, el padre de las ‘criaturas’ –su hijo Renato y la cafetera–. Su icónico diseño de sólidas líneas y ángulos rectos elaborado en brillante y pulido metal y asa negra de baquelita atienden al gusto por el diseño industrial imperante en esos años, pasado por el peculiar filtro histórico-cultural- idiosincrásico italiano. Está fabricada en aluminio fundido debido al embargo que el régimen fascista impuso al acero para favorecer el ‘metal nacional’. Su diseño se inspira en un servicio de café de plata popular entre la clase alta del país. Y, según la leyenda, para su mecanismo de actuación, Alfonso se basó en la típica lavadora que utilizaban las mujeres italianas, que consistía en un depósito calentador donde se mezclaba el agua y el jabón, conectado a un estrecho tubo. La mezcla jabonosa, al ser calentada era expulsada, rociando la colada.

Tras años de tentativas, Bialetti consiguió trasladar este sistema a su novedosa cafetera. La base troncocónica octogonal resultaba idónea para soportar las altas presiones que se originaban en el interior al calentar el agua hasta su ebullición. El vapor, debido a la diferencia de presión con la cámara superior, abierta, se veía forzado a ascender por un tubo que le hacía atravesar el reservorio, donde esperaba el café molido y, así, en apenas unos minutos y con un mínimo esfuerzo, se podía degustar un café concentrado, negro, intenso y potente.

Aquello supuso una revolución para los muy cafeteros que, al fin, podían prepararse en sus domicilios un expreso casi idéntico al de las máquinas de café expreso de las cafeterías. Hasta la irrupción de la máquina moka, el café doméstico era en realidad una infusión que bien se obtenía en un puchero –sistema usual en los países mediterráneos que se mantiene, por ejemplo, en el café de pota típico de Galicia y Portugal o en el café turco– o bien en los percoladores o cafeteras de filtro, que todavía dominan en el mundo anglosajón. Con este último sistema, el agua del depósito se calienta, con lo que asciende a un segundo reservorio donde, al enfriarse y condensar, gotea a través de un filtro que contiene el café para volver al depósito inicial. Un ciclo que permite concentrar el brebaje y mantenerlo caliente al tiempo.

No obstante, la cafetera de Bialetti solo alcanzó su actual estatus con el fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando Renato se hizo cargo del negocio paterno convirtiendo el invento de su padre en un clamoroso éxito de ventas que se instaló, para siempre, en millones de hogares de Italia y Europa.

LOS TIEMPOS DE MARIQUITA PÉREZ

En 1940 y mientras uno disfrutaba de un café bien cargado recién preparado en su flamante máquina moka, podía leer en la prensa que la compañía estadounidense Motorola había creado el comunicador portátil o walkie talkie. Que Karl Landteiner descubría el factor sanguíneo Rh. Que en California, y gracias al empleo de los novedosos ciclotrones, McMillan había sido capaz de sintetizar el primer elemento transuránico, el neptunio, dando comienzo así a una frenética competición por producir, siquiera durante unos segundos, elementos superpesados. Que también se había descubierto el isótopo radiactivo carbono-14, clave para el sistema de datación que siete años más tarde desarrollará Willard Libby. O que Piotr Kapitsa acababa de formular la teoría de la superfluidez. En España, Federico Cantero Villaamil por fin conseguía patentar su Libélula Viblandi, el primer helicóptero monorrotor. Y de la mano de Leonor Coello, nacía la inolvidable muñeca Mariquita Pérez.    

sábado, 4 de noviembre de 2017

Sobre el sushi

(Un texto de Ana Marcos en la revista Tiempo del 5 de mayo de 2017)

El sushi es el fast food japonés. Un estilo de comida que ha fascinado en Occidente y un plato sencillo a primera vista aunque con numerosos matices.

El nombre de sushi se refiere básicamente a la preparación de arroz glutinoso con pescado. Aunque no siempre participa éste último y puede llevar muy distintos aditamentos. Su forma y su contenido determinan el tipo de bocado -son numerosos- que, bien hecho, resulta exquisito. En todos los casos se acompaña de wasabi (la ralladura de un rábano picante), la salsa de soja y de jengibre encurtido, que sirve para limpiar la boca entre tipos de sushi.

Y hay distintos tipos. Desde el makisushi -en rollo-, al temakisushi -en forma de cucurucho-, el oshisushi -prensado en bloque en un molde de madera- o, entre otras caprichosas formas, el nigirisushi, en forma oblonga y el más popular. No podemos olvidar los gunkansushi, una tira de nori enrollada que contiene huevas. Y no es pescado todo lo que reluce, aunque si es lo más habitual (caballa, salmón, atún rojo, anguila...) También puede utilizarse marisco (langostino, cangrejo...), vegetales, huevos de codorniz, tortilla endulzada o finas tiras de carne de ternera flambeada. Y por supuesto las huevas de salmón, pez volador (tobiko) y arenque.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Zanahorias, el superpoder naranja


(Un texto de Silvia Fernández en la revista Mujer de Hoy del 4 de diciembre de 2010)

La zanahoria es una de las hortalizas más consumidas en el mundo.

Su sabor ligeramente dulce la convierte en una invitada habitual de las recetas caseras e, incluso, de los menús infantiles.

Para comprar las mejores, selecciona las que estén duras, con un color brillante, suaves y sin grietas. Y consúmelas pronto, porque si languidecen en el frigorífico pierden sus virtudes. Guárdalas en el cajón menos frío, en una bolsa de plástico agujereada y sin las hojas.

Para aprovechar sus nutrientes lo ideal es comerlas crudas o ligeramente cocidas. Media taza de zanahorias cocidas contiene cuatro veces la cantidad recomendada de vitamina A.

Si no puedes adquirirlas frescas, cómpralas en conserva, ya que así aún tienen toda su fibra, gran parte de las vitaminas A y E y solo pierden un 30% de las vitaminas del grupo B.

Más sana
 La ensalada es, sin duda, el plato estrella para este alimento. Las posibilidades son infinitas ya que se puede combinar con verduras y frutas.
Si no te gusta cruda, puedes cocerla durante 10 minutos, aderezarla con ajo rehogado, sal, pimienta, perejil y el jugo de un limón, ¡y a disfrutar!

Menos sana
Las quiches y pasteles son una forma apetecible de tomar verduras, pero tiene inconvenientes. Estas recetas suelen llevar muchas calorías de más en forma de nata o mantequilla. Pero hay opciones, como moderar las raciones, consumirlas como plato único y combinarlas con una ensalada.

Cómo hay que tomarlas
a) En ensalada y mezclada con otras verduras o frutas. Si la comes cruda, rayada y con un chorrito de limón se convierte en el entrante ideal para abrir el apetito.
b) Zumo matutino. Es la única verdura que se puede mezclar con zumos de frutas sin provocar fermentaciones.
c) Guisada. Si incluyes zanahorias en tus sopas o guisos se incrementa el valor nutritivo de estos platos.

Cuándo debes evitarlas
a) En dietas. Si quieres perder peso hay que consumirla con moderación porque posee una cantidad de hidratos de carbono más alta que el resto de las verduras.
b) Con naranja. No es recomendable con este cítrico si se padece del estómago porque provoca acidez.
c) Con fármacos. No debe consumirse si se toman medicamentos diuréticos.
Free counter and web stats