(Un texto de Mariano Millán publicado en el Heraldo de Aragón del 11 de octubre de 2025)
La Ofrenda de Frutos es uno de los principales actos de las Fiestas del Pilar de Zaragoza, más antiguo que la de Flores. En la mañana del lunes, el espectador podrá disfrutar del rico patrimonio alimentario que ofrece la tierra aragonesa.»
Las enaguas ya están planchadas y las camisas, almidonadas. Son días de ofrendas en Zaragoza. Ordenada, elegante y solidaria, la de Frutos será el acto central de la mañana del lunes. Desde la plaza de Santa Engracia saldrá el recorrido que terminará a los pies de la Virgen del Pilar, en la Santa Capilla. Y de allí, los alimentos se cargarán en las furgonetas del Refugio que los distribuirán por diferentes entidades. Es un camino de solidaridad, pero también un desfile de la fidelidad por el traje regional y. sobre todo, una exaltación del producto aragonés.
El verde abunda, como el de esa reina de la huerta zaragozana que se llama borraja, que está presente en muchas de las cestas. También hay ristras de ajos, varas con embutidos colgados, cestos con lustrosos melocotones de Calanda o ristras de ajos. Es un repaso por la rica despensa aragonesa.
Pueblos de todo Aragón y casas regionales de diferentes puntos de España participan en este acto. Por segundo año consecutivo saldrá Aragón Alimentos, «con su sabor de verdad». La perciben como un homenaje a todos los productores que contribuyen al desarrollo económico, social y cultural». «Es también una manera de acercar el mundo rural al corazón de la ciudad, recordando que detrás de cada producto hay una historia de esfuerzo, calidad y compromiso con Aragón», señalan desde el departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación del ejecutivo aragonés. En su ofrenda llevarán hasta los pies de la Virgen del Pilar alimentos que representan «la diversidad y la excelencia». Como han explicado, portarán Jamón de Teruel D. O. P., vinos de las denominaciones de origen Cariñena, Calatayud, Somontano y Campo de Borja, además de la cava. También quesos artesanos, aceites de la D. O. P. del Bajo Aragón, Sierra del Moncayo y Somontano. En las canastillas también habrá pan, miel, frutas, hortalizas y dulces tradicionales, como la Trenza de Almudévar.
Una ola de aplausos se desata en el paseo de la Independencia cuando se incorpora a la ofrenda la D. O. P. Cebolla Fuentes de Ebro. Desde hace más de una década llevan una Virgen del Pilar con un manto de cebollas, objeto de fotografías y rostros de sorpresa. «En total donamos a la ofrenda más de 700 kilos, entre el manto y las canastillas», señala Jorge Juan Molina, secretario de esta denominación de origen protegida. «Para nosotros es un día muy especial, porque los agricultores y otros profesionales del sector llevamos nuestro trabajo de todo el año a la Virgen del Pilar», confiesa Molina, quien también participa en este acto. Otro ejemplo es el Mercado Central de la capital aragonesa, que participa con una gran cesta de fruta y verdura y, además, llevan un camión lleno al Refugio.
¿Cuándo surgió esta ofrenda? Se estima que los orígenes se sitúan en 1949, cuando se denominó «Ofrenda de Frutos de la Tierra a la Virgen del Pilar» y participaban las reinas y damas de las fiestas. En la primera se ofrecieron melocotones, higos de Fraga, uva, peras y manzanas. Años des- pués, se presentó como novedad, un «precioso recental», según relataron las crónicas. Y como curiosidad, los primeros años se celebró el día 12, después se mudó a la tarde de la víspera del Día del Pilar y en los 90 se fijó en la mañana del 13, como en la actualidad.
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