(Un texto de Javier Rada leído el 23 de agosto de 2026 en publico.es)
Dicen que el desayuno es la comida más importante del día y los alemanes bien lo saben con esta deliciosa y contundente elaboración.
El Strammer Max es un clásico de la cocina alemana, cuyas variantes pueden encontrarse por toda la gastronomía del país. Consiste en una rebanada generosa de pan de centeno o de mezcla de centeno y trigo, ligeramente tostada o dorada en mantequilla, cubierta con jamón y coronada con un huevo frito, siempre intentando que la yema quede cremosa. Durante décadas ha sido una preparación habitual y casi espiritual tanto en los hogares como en las tradicionales tabernas alemanas o kneipen.
Los orígenes de este plato se encuentran en la cocina sajona y berlinesa, y el nombre de Strammer Max (Max el vigoroso) hace alusión a su fama de comida sustanciosa y fortificante.
Para darle más fuerza aún, pon una loncha fina de queso sobre el jamón y gratina el pan un par de minutos antes de colocar el huevo. También queda muy bien con un poco de mostaza alemana untada.
Ingredientes (2 personas):
4 rebanadas de pan de centeno, pan rústico o pan de pueblo
4 lonchas de jamón cocido o jamón ahumado
4 huevos
Mantequilla
Sal y pimienta negra
Pepinillos en vinagre, cebollino o perejil (opcional)
Unas lonchas de queso (opcional)
Unta ligeramente las rebanadas de pan con mantequilla y tuéstalas en una sartén o tostadora.
Calienta brevemente el jamón en la sartén, unos 30-60 segundos por lado.
Coloca el jamón sobre cada rebanada de pan.
Fríe los huevos en un poco de mantequilla, procurando que la yema quede líquida y la clara bien cuajada.
Pon un huevo sobre cada tostada con jamón.
Añade pimienta negra recién molida y una pizca de sal.
Sirve inmediatamente acompañado de pepinillos en vinagre.
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