(Extraído de un texto de Alejandro Toquero en el Heraldo de Aragón del 17 de enero de 2026 y complementado con información de DAP. Supongo que en Finlandia será parecido -todo lo que supere 5% de alcohol lo venden en tiendas estatales-)
El peculiar sistema de distribución y venta de alcohol en Suecia y Noruega, mercados maduros regidos por monopolios, complica el acceso al mercado de las marcas extranjeras.
A los noruegos, con un consumo similar al de España, también les gusta el vino, y no les queda otra que importarlo. Acceder al mercado noruego no es sin embargo nada fácil para las bodegas extranjeras, pero hay una española que no solo ha logrado superar la odisea de vender allí: su vino es el más vendido del mundo del país nórdico. Un vino aragonés, para más señas, de Calatayud: Marqués de Nombrevilla.
Pero si ha triunfado en Noruega no ha sido solo por sus cualidades.
Vender vino en el país escandinavo no es nada fácil, porque su mercado funciona a través de un monopolio estatal, el Vinmonopolet, que controla la distribución y venta minorista de todas las bebidas alcohólicas de más de 4,7% vol. Es decir, es este organismo el que decide qué bebidas alcohólicas se pueden vender, dónde y cómo.
Para poder acceder al mercado es preciso pasar por un sistema de licitación pública que convoca el propio Vinmonopolet, el cual nunca compra vino directamente por libre. Estos concursos especifican requisitos muy concretos, que incluyen desde el tipo, origen, tipo de uva o formato de venta, hasta cuestiones de producción y sostenibilidad. Si se supera el concurso, el vino puede entrar en el surtido nacional legal para su venta en tiendas autorizadas.
Ahora bien, también Vinmonopolet decide cuánto volumen de un vino entra en el país y cómo se distribuye, pues no siempre se autorizan las mismas cantidades a las marcas, a pesar de haber ganado el concurso. Además, los importadores deben contar con que sus precios estarán fuertemente gravados por los impuestos, y que el consumidor noruego prefiere vinos con buena relación calidad-precio, nada de botellas exclusivas disparadas.
Bodegas San Alejandro se presentó a un concurso de estos hace más de veinte años y desde entonces ha consolidado su presencia en Noruega -se ha seguido presentando-.
El vino de la variedad garnacha que ha ganado estos concursos se presenta en la variedad bag in box (vino embolsado dentro de cajas de cartón, de tres litros) y pouch (similar al anterior, pero más pequeño, de litro y medio, similar a una bolsa con asas). Así, se facilita el transporte y la conservación, gracias a su cierre hermético -minimiza la entrada de oxígeno-. Además, tanto el cartón como la bolsa son totalmente reciclables.
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